Comida de verdad: te voy a contar mi experiencia

Comida de verdad

Hace un par de semanas, en una de mis visitas frecuentes a la Biblioteca, me encontré con el libro de Michael Pollan ‘Saber Comer‘. El Sr. Pollan da 64 reglas simples para comer bien. Resulta que llevo siguiendo la mayoría de esas reglas durante muchos años, sin saber que había un libro al respecto.

Esto me hizo darme cuenta de lo consciente que soy de lo que como. Creo firmemente que somos lo que comemos. A lo largo de los años he experimentado que si comes comida de verdad, estarás bien; y, si estás bien, serás feliz.

Te voy a contar mi experiencia como madre primeriza y la comida de verdad.

Si has leído mis publicaciones anteriores y / o has visto mi historia (en ACERCA DE), sabrás que volví a mis raíces culinarias cuando mi hija empezó a comer sólidos. Ella ha crecido disfrutando la comida (todavía lo hace) y siendo una niña muy saludable. Cuando salíamos de paseo la gente nos paraba y nos felicitaba por su piel tan luminosa!

Pero llegó el momento en que comenzó a comer ‘otra comida‘. Mi marido y yo empezamos a notar que a veces su comportamiento era demasiado irracional. Mi hija siempre ha sido una niña tranquila y feliz. Después de algunos episodios difíciles, comenzamos a investigar si esos comportamientos estaban relacionados con lo que estaba comiendo. Resultó que cada vez que comía ciertos alimentos envasados, principalmente dulces, su comportamiento era difícil. Estos episodios era terribles para ella, para nosotros y para todos los que estaban alrededor. ¡Teníamos que resolverlo!

Buscando respuestas, asistí a una charla donde explicaban la relación de la comida con el comportamiento de los niños. Para mi sorpresa, no era la única madre con el mismo problema. Nos dieron una larga lista de conservantes legales que se podían encontrar en la mayoría de los alimentos prefabricados. Todavía me mareo al recordar todos esos números y letras. Nos informaron que diferentes personas reaccionaban de manera distinta a esos ‘ingredientes‘. En ese momento tenía dos opciones: seguir dando a mi hija ‘otros alimentos‘ hasta descubrir qué conservantes eran incompatibles con ella, o evitarlos por completo y comenzar a hacer mi propia comida de verdad. Sabes cuál elegí, ¿verdad?

Michael Pollan escribe en su libro: “no comas nada que haya sido cocinado en un lugar donde todos usen una máscara quirúrgica“.

A partir de entonces, empecé a cocinar mis propios dulces de forma regular. No solo sé qué ingredientes uso, también sé exactamente qué comen mis seres queridos. Es difícil, sí, no voy a negar que a veces no tengo ganas. Pero me acostumbré y ahora lo hago casi todos los fines de semana. En esas ocasiones en que no tengo tiempo (o simplemente no me apetece) corto frutas, hago batidos, sandwiches, tostadas e incluso tortitas simples.

Mi hija se ha acostumbrado a verme leer las etiquetas de la comida envasada y ahora, cuando está interesada en algún producto, siempre lee la etiqueta. Cuando ve un ingrediente que no reconoce como “real“, lo devuelve a la estantería. Recientemente descubrimos que no reacciona bien a las galletas de chocolate con crema (no necesito darte la marca). Un día la oí decir: “gracias pero no quiero las galletas de chocolate con crema, no reacciono bien a los conservantes que llevan“. ¡Te imaginas el orgullo de madre!

Me encanta esta frase del libro del Sr. Pollan: “evite los productos que contienen ingredientes que un niño de primaria no puede pronunciar“.

Es verdad que mi hija ha crecido en mi cocina y ha estado expuesta a diferentes sabores y olores, pero también puedes hacerlo. Esto no solo concierne a los niños, nos afecta a todos.

Me pregunto si los problemas de comportamiento y las crecientes alergias que sufren nuestra sociedad están relacionados con los ‘ otros alimentos ‘ y lo que contienen …

¿Has experimentado o estás experimentando una situación similar? ¿Qué ha hecho?

¡Me encantaría escuchar tus historias! Deja tus comentarios y / o preguntas a continuación.

¡Ven bien y sé feliz!


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